ya no quiero nada de todo aquello que un día causo un deseo
mañanas de sol allá lejos donde la gente no le teme al astro
montañas que escalar o retos por cumplir
ver desde el cielo la tierra
detalles luces o pequeños caminos que no se a donde van
no quiero deseos
no deseo nada
y si lo digo
es para tenerlo claro
no interesa interpretar
lo se lo siento lo vivo
un día a la vez
asomos de deseos idos
viajo por este instante
aquietar el olfato aquietar el tacto e ir despacio hacia adentro
quizás me quede con el oído pegado al corazón
eso no perturba
aquieta la vida aquieta la mente y si aquieta aun me sirve
así decido que este sentido me acompañe
escucho sosegadamente y me doy cuenta con asombro que un corazón
esta aprisionado palpitante en mi pecho
sigo viva adentrondome tibiamente a él
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